CIMENTADOS EN UNA TRADICIÓN MILENARIA CONSTRUIMOS LA IGLESIA DEL SIGLO XXI

  • 15 de octubre de 2021

Una nave, una cabecera con un único ábside, románico, muros macizos de piedra, arcos, contrafuertes y vanos en búsqueda de luz, una luz tamizada que invita al recogimiento, que da vida y magia a la policromía de las pinturas murales que cubren sus muros. Y custodiando y hacia el sol que nace de lo alto, un campanario, símbolo de la unión entre Dios y los hombres. Y así, en el Románico nace nuestro nuevo Templo, la Parroquia Santa María Josefa del Corazón de Jesús.

Como modelos de ese legado histórico la Basílica Santa Eulalia (Mérida) y la Basílica Papal de Santa María la Mayor (Roma), cimentadas en una tradición milenaria para construir una Iglesia del siglo XXI.