COMENTARIO AL DOMINGO 24 DE diciembre (Mt 1,18-24)

  Hoy domingo 24, día de Nochebuena, el evangelio nos relata la generación de Jesucristo según Mateo. Es decir, son los acontecimientos que preceden al Nacimiento de Jesús.

  1. José, hombre justo (no es el sentido terreno de honrado, bueno, sino mucho más profundo, en el sentido evangélico de hombre que busca hacer la voluntad de Dios, por eso muchas veces se ha explicado con el término de santo), al saber lo que ha sucedido a María, seguramente contado por ella misma, se retira de en medio. Él no quiere estorbar los planes de Dios. Es decir, se encuentra ante terreno sagrado y él mismo se da cuenta que debe apartarse, aunque humanamente da la impresión que no quiere comprometer a nadie.

            Pero Dios interviene a través de sus ángeles y uno de ellos se le aparece en sueños y le descubre los planes de Dios y el papel tan importante que le ha sido asignado.

            Lo primero que se le manifiesta es que no debe separarse de María, al contrario, debe acoger a María y al acogerla, esto es lo increíble, está acogiendo a todo Dios. Pues el Niño es fruto del Espíritu Santo y ese Niño es el Verbo de Dios hecho carne.

            Y, en segundo lugar, le toca a él, a José, como cabeza de familia imponer el nombre al Niño. ¡Qué humildad tan grande la de José y cómo la recompensa Dios!

            José, varón humilde y justo es modelo para todos los padres ya que reconoce que su paternidad viene de Dios. José, obedeciendo tomó a María a su cargo, es decir, fue constituido por Dios  cabeza de familia y de qué familia.